bootstrap template

A raíz de la escultura Guerrero a caballo atribuida a Leonardo da Vinci: Reflexiones en torno a los conceptos de autoría y autenticidad, la función de los museos y los problemas éticos de la reproducción póstuma de las esculturas

MARÍA PÍA ITURRALDE

Resumen

Autenticidad y autoría de las esculturas: Escultura Guerrero a caballo atribuida a Leonardo da Vinci y su historia. Reflexiones en torno a su exhibición en el MNBA de Buenos Aires y la complejidad de la autenticidad de las esculturas póstumas.
Authenticity and Authorship of sculptures: A brief reference to the history of Roaring horse and mounted warrior statuette attributed to Leonardo da Vinci. Some thoughts about the way it is displayed by the MNBA of Buenos Aires and on the complexity of authenticity of posthumous sculptures.

Palabras clave: Autenticidad, Póstumas, Escultura, Museo, da Vinci.


La escultura Guerrero a caballo¹ es una de las obras que integran la muestra “Obras maestras del renacimiento al romanticismo” de la Colección del Museo de Bellas Artes-Galería Nacional de Hungría, actualmente en exhibición en el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires (MNBA) .

La historia de esta obra y la forma en la que la presenta el MNBA nos dan una excelente oportunidad para reflexionar sobre la autoría y autenticidad de las esculturas, así como sobre la idea de los museos como templos de lo auténtico.
En la primera parte de este artículo expondré los antecedentes fácticos del conjunto escultórico Guerrero a caballo y su posible relación con Leonardo, para luego con ese escenario, detenernos y reflexionar sobre la imagen que tenemos de los museos y si la misma se condice con la realidad. Por último esbozaré los problemas, principalmente éticos, que presenta la práctica de la reproducción de esculturas luego de muerto el artista a quien se atribuye la autoría.


I. Introducción

En el folleto editado por el MNBA para esta exposición el director del museo nos dice: “…No pocos de los momentos decisivos del arte del período son ofrecidos hoy al público local, que podrá contemplar obras poco conocidas de autores de la talla de…junto al maestro Leonardo da Vinci, de quien se expone una obra por primera vez en el país”.
Reproduzco a continuación la fotografía de la escultura y su descripción, tal como aparecen en la misma publicación:
“Atribuido a Leonardo da Vinci”. Guerrero a caballo 1500-1550. Bronce con pátina verde artificial. 28x24x15 cm Museo de Bellas Artes Budapest”

Es extraordinario tener la oportunidad de ver en nuestro país una obra de arte realizada por Leonardo da Vinci, el genio que hizo una de las obras más valoradas y reconocida en el mundo entero. También es sorprendente porque en toda su vida Leonardo no ejecutó más de veinte obras y, si bien recibió pedidos de esculturas monumentales, hoy no quedan más que indicios de los proyectos escultóricos nunca realizados.

Esta pequeña escultura en bronce fue adquirida en Roma entre los años 1818 y 1824 por el escultor húngaro Istvan Ferenczy (1792-1856) quien la compró convencido de que se trataba de una antigua escultura griega. La obra permaneció en manos de su familia hasta el año 1914, cuando en vísperas de la primera guerra mundial fue vendida al Museo de Bellas Artes de Budapest. Dos años después, el curador del museo, el historiador Simon Mellor, en un artículo sobre los monumentos ecuestres de Leonardo, sostuvo que el caballo y su jinete no eran una escultura griega sino del renacimiento, y que podrían haber sido realizados sobre un modelo en arcilla o en cera modelado por Leonardo da Vinci.²

¿Cómo llegó Meller a atribuir la obra a un modelo de Leonardo? Por observación visual de los dibujos y bocetos que se conservan del artista, que muestran caballos en distintas posiciones, parados en dos patas y en distintas torsiones³.

En los años transcurridos entre el 1916 y el 2015 esta atribución de la escultura a un modelo de Leonardo ha sido extensamente debatida por historiadores e investigadores, quienes han sostenido distintas posiciones, entre ellas: rechazarla sobre la base de deficiencias anatómicas; considerada una reproducción tardía o una muy buena copia a partir de un modelo en cera de Leonardo; una escultura inspirada en los dibujos para el monumento a Trivulzio; una escultura inspirada en los dibujos o modelos que transmiten sus ideas sobre grupos ecuestres. Asimismo varios historiadores del arte dedicados al estudio de las esculturas renacentistas han atribuido su autoría al escultor Giovanni Francesco Rustici (1474-1554) ayudante de Leonardo. Los que aún defienden la vinculación con un modelo de Leonardo -solo en relación con el caballo y no con el jinete- fundan su posición solamente en las similitudes estilísticas con los dibujos y bocetos⁴. 

En el año 2009 la escultura fue exhibida -conjuntamente con otros caballos en bronce vinculados con el artista- en la National Gallery de Washington (NGW) como parte de la muestra El caballo de Budapest: un puzle de Leonardo Da Vinci. A pedido del Museo de Budapest la obra fue además el foco de una investigación científica y visual por parte de los investigadores de la NGW. En esta muestra el caballo fue exhibido sin jinete, conjuntamente con otros dos caballos de bronce y con otro guerrero asociado con la obra de Leonardo⁵. Caballo y jinete fueron estudiados en forma separada por los investigadores. En la página de la National Gallery de Washington se reproduce solamente la imagen del caballo (sin el jinete) con el siguiente texto: “Escultura realizada sobre un modelo atribuido a Leonardo da Vinci., Siglo XVI o posterior, aleación de cobre y estaño con plomo (bronce)”⁶. Para los investigadores que participaron de los estudios el caballo presenta varios desafíos, al no existir ninguna escultura atribuida a Leonardo ni documentación que refiera a ella, y solo bocetos de proyectos de dos esculturas monumentales que nunca fueron realizadas, de las que solo quedan referencias.

Las anotaciones de Leonardo al costado de sus estudios y proyectos, que hoy forman parte de la colección de Windsor⁷, muestran que el artista para algunos proyectos se servía de modelos pequeños en cera, para armar composiciones de escenas de batalla. El caballo podría entonces tratarse de una versión agrandada de esos modelos en cera, fundida luego en bronce por alguno de sus discípulos o seguidores.

De los estudios científicos surgió que las fundiciones del guerrero y del caballo podrían haber sido hechas en el renacimiento, ya que ellas concuerdan con materiales utilizados en esa época, aunque no son exclusivos de ella y que si bien ambas esculturas podrían haber sido pasadas a bronce en la misma época, es probable que los modelos sobre los que fueron hechas sean de períodos distintos de la historia. En cuanto al jinete, por varias razones se cree que fue modelado en otro momento: no calza cómodamente sobre el caballo, su modelado es definitivamente menos consistente de lo que sería esperable de un modelo de Leonardo; su tamaño es desproporcionado con relación al caballo y la ausencia de montura sugiere que el caballo fue hecho inicialmente sin jinete.

Según los investigadores tal vez el caballo fue creado para estudiar el movimiento del animal, como modelo para el proyecto de una escultura más grande, quien sea que hizo la fundición en bronce, no fue muy exigente en la terminación si se la compara con otras esculturas de la época: parecería que el autor no estaba preocupado en hacer una buena obra, sino tal vez en preservar un modelo realizado en un material frágil, lo que no prueba que ese modelo hubiera sido necesariamente de Leonardo.

Si el modelo del caballo fue o no hecho por Leonardo da Vinci o por un seguidor bajo su influencia o por otro artista no puede decirse solamente con estos estudios, ya que los análisis científicos son sólo una parte en el proceso de la determinación de autenticidad, que puede ayudar pero que no puede confirmar una atribución de autoría. Estos estudios iluminan el uso de métodos y materiales y permiten establecer relaciones con obras similares y con las prácticas de la época.

Luego de esta muestra en Washington la escultura estuvo en el High Museum de Atlanta y en el J.Paul Getty Museum de Los Angeles. En un artículo publicado en la revista Burlington titulado “Leonardo y la escultura. Revisión de una exhibición en Atlanta y en el Getty” el autor considera que la escultura es una reproducción fabricada en Francia a principios del siglo XIX. Asimismo se menciona que Martin Kemp⁸  expresó sus dudas sobre la atribución ya que la postura de las patas traseras no desprende de ninguno de los dibujos y bocetos que sobreviven de Leonardo⁹.

He relatado la historia de la escultura en forma abreviada, limitándome a narrar aquellos aspectos que considero relevantes a fin de dar una idea sobre la complejidad de la atribución de autoría a Leonardo da Vinci.

Me pregunto entonces ¿No debiera el Museo darnos algún indicio de esta historia al presentar la obra? ¿Hace el museo honor a esa confianza que depositamos en él como templo de la verdad? ¿Por qué eligieron los curadores esta obra tan controvertida? ¿Cuál es el valor que encontraron en ella?

La forma en la que el museo presenta la escultura no solo no responde a la verdad, sino que desaprovecha toda la información que ese objeto tiene para contarnos, que sí nos instruye y educa en relación con el artista y la historia del arte. Se desperdicia una oportunidad única para contar algo de este proceso, de la dificultad de atribuir autores a obras cuando han pasado centurias desde su creación y de comunicarnos e instruirnos sobre los rasgos diferenciadores con los que Leonardo dibujaba o exploraba la anatomía del ser humano o la del caballo, como una forma de mostrar su capacidad o genialidad para la historia y para el arte.


II. El rol del museo ¿Qué esperamos del museo?

Cierro los ojos e imagino un museo cualquiera y lo pienso como un templo, allí donde se conservan, se estudian y se exhiben obras de arte así como otros bienes que nos informan sobre algún aspecto de la historia de la humanidad o del mundo que habitamos. Los museos nos dan información, hechos, construcciones del pasado. Muchas veces vamos al museo a fin de ser parte de esa experiencia especial que nos permite acercarnos a los objetos y al artista, a conocer su forma de ver y representar el mundo.

Describir y designar en forma clara lo que se exhibe es, en cierta forma, exigible en honor a la verdad, a la historia del arte y a la misión del museo. La selección de objetos u obras importa la obligación de detallarlos de forma clara, para que nos permita vincularlos, hacernos preguntas, formar nuestra propia opinión y entender qué sentido tiene esa obra para la historia del arte.


III. La autoría de las esculturas “póstumas” (realizadas con posterioridad a la muerte del artista).

Guerrero a caballo nos da la oportunidad también para plantear al menos de modo introductorio los problemas que presenta la atribución de autoría a esculturas reproducidas con posterioridad a la muerte del artista.

Si es el artista y solo él quien hace arte, el único que explícitamente concibe y aprueba su obra: ¿cómo es posible que se diga que una escultura es de autoría de tal artista, cuando la misma ha sido realizada con posterioridad a su muerte?

Las esculturas realizadas luego de muerto el artista con modelos creados por él plantean una serie de cuestiones importantes en relación con la autoría, teniendo en cuenta que el artista no ha supervisado esa obra ni tampoco ha consentido su realización. Por lo tanto son una especie de hibrido: son y no son del artista. ¿Cómo saber si el artista hubiera aprobado su realización o el objeto terminado?

Al hablar de algo como “auténtico” hacemos referencia a que algo es genuino o verdadero. En el arte una obra auténtica es aquella realizada por el artista al quien se le adjudica autoría. Así cuando decimos tal obra es un “Berni auténtico” estamos diciendo que la obra ha sido realizada por Berni. También decimos que una obra es de tal o cual artista aun cuando sepamos que él no la ha realizado con sus propias manos, pero sí que la ha concebido, que ha supervisado su realización y que la ha validado como suya. Así también diremos que una obra es de autoría de Jeff Koons aun cuando este último no haya puesto sus manos sobre el objeto material en el que ha plasmado su creación, ya que son cientos de técnicos y artistas los que lo hacen.

Los museos no siempre aclaran si una escultura, a la que le adjudican un autor, es póstuma o si fue realizada en vida del artista. Si el artista estaba muerto al momento de la fundición en realidad no ha supervisado el proceso de realización, no ha elegido los materiales, tampoco se ha expedido sobre el objeto terminado, sobre la pátina, el color, etc. ¿podemos verdaderamente a esa escultura asignarle su autoría?

Desde el punto de vista legal los herederos del artista, dependiendo el sistema jurídico, pueden tener la facultad de autorizar la realización de la escultura, pero ello no cambia el hecho descripto arriba, simplemente legitima la obra. Es decir que de vender la obra, la misma no será un falso ya que fue hecha con el permiso de quienes la ley o el mercado reconoce autoridad.

Esta situación genera entonces muchas preguntas en relación con la autenticidad. ¿Qué es lo que tiene que ser auténtico del artista: el modelo, la escultura o ambos? ¿Es un original una escultura hecha con modelo del artista pero sin su supervisión y autorización? ¿O es una copia?

La intención del artista es un componente importante para la teoría del arte. El artista está haciendo su obra, hay un actuar voluntario e intencional. Para el arte conceptual también es importante la intención. La persona que ejerce la autoridad y la responsabilidad es en definitiva el artista.

____________________
¹ Exposición temporaria del 27 de marzo al 29 de julio de 2018.
² http://artdaily.com/news/31812/Leonardo-da-Vinci-Puzzle-Examined-by-Research-and-Exhibition-of-Budapest-Horse-at-National-Gallery#.Wwr3V0iFPIU (visitado por última vez el 25/05/2018)
³ La mayor colección de dibujos y bocetos de Leonardo que sobreviven se encuentran en la biblioteca del castillo de Windsor y son parte de la colección de los reyes de Inglaterra. Allí pueden consultarse los dibujos exploratorios de la anatomía de los caballos así como los esbozos para sus proyectos para monumentos. Los mismos pueden verse en
https://www.royalcollection.org.uk/collection/912285/studies-of-horses-and-horses-heads (visitado por última vez el 25/05/2018)
⁴ Zoltàn Kàrpàti, curador de dibujos y grabados italianos del Museo de Bellas Artes de Budapest ha publicado una cronología completa de atribuciones y estudios en relación con la escultura en el artículo “The Budapest small bronze associated with Leonardo Da Vinci: an annotated bibliography” disponible en https://www.academia.edu/32238095/The_Budapest_Small_Bronze_Associated_with_Leonardo_da_Vinci_An_Annotated_Bibliography
http://muzeumcafe.hu/en/leonardo-da-vinci-puzzle/ (visitado por última vez el 25/05/2018)
https://www.nga.gov/exhibitions/2009/budapest_horse.html (visitado por última vez el 25/05/2018)
⁷ Varios de los bocetos y dibujos se encuentran reproducidos en la página del museo del castillo de Windsor: https://www.royalcollection.org.uk/collection/search#/page/1 (visitado por última vez el 25/05/2018)
⁸ Martin Kemp es un profesor emérito de la Universidad de Oxford y uno de los pocos investigadores del arte reconocido mundialmente por sus estudios y publicaciones sobre de la obra de Leonardo da Vinci.
⁹ Andrew Butterfield “Leonardo and Sculpture: Atlanta and Los Angeles” The Burlington Magazine 152 (2010), pp. 571.


María Pía Iturralde

Abogada UBA; Master of Laws, University Pennsylvania, USA. Titular Cátedra Legislación Cultural en Historia y Gestión de las Artes, USAL. Publicaciones: Una aproximación al derecho del arte en Argentina Anuario Iberoamericano,Thomson Reuters,2015; La expresión del autor como único objeto de protección de la ley 11.723 LA LEY 2009-F, 359; Derechos de autor. Las obras plásticas y el derecho a exhibir públicamente la obra LA LEY 2008-A, 907; Conceptos tradicionales en el ambiente virtual: Internet, las marcas y los nombres de dominio LA LEY 2000-D, 1.

Ubicación

Tucumán 1845 - C1050 AAK - CABA

Contacto

 info@irrupcionesrevista.com